¿Qué es el turismo Slow o turismo lento?

Definimos el turismo Slow como una filosofía de viaje que permite obtener el lado más real de un destino a partir de la experiencia del viajero.

El intento por recuperar un ritmo de vida relajado y tener tiempo para pensar dos veces y con criterio aquello que queremos, dejarse llevar por el paso del tiempo y permitir que las cosas sucedan sin más, han hecho del movimiento Slow uno de los protagonistas en nuestras redes sociales. En definitiva, este movimiento reivindica los principios perdidos por culpa de la evolución de nuestras rutinas hacia un estilo de vida acelerado y donde los valores más básicos han perdido su importancia. Slow es significado de lento, sosegado, tranquilo, relajado. Significa pensar dos veces nuestra forma de actuar y de relacionarnos con el medio y, lo que es más importante, con las personas.

Si aplicamos el movimiento descrito arriba al turismo nos encontramos con un modo de viajar que fomenta recuperar los valores básicos del turismo para alcanzar una experiencia real y verdadera. Podemos describir el turismo Slow como aquel que nos enseña a ser responsables y conscientes durante el viaje para adentrarnos en la tradición y en la comunidad local. Solo así conseguiremos disfrutar de la autenticidad del destino y encontrar experiencias que permitan que nuestro viaje se desarrolle de una manera no planeada con anterioridad.

En España, Alex Montesinos consultor de turismo y co-fundador de Entrelenguas nos habla más sobre la filosofía del Turismo Slow.

Parece que el turismo Slow se identifica más con turismo de naturaleza que con el urbano, ¿es así?

Siempre hemos relacionado el verde, el aire fresco y la naturaleza con salud y bienestar, pero en este caso se puede hacer turismo de naturaleza y no tener nada que ver con turismo Slow. Si bien el movimiento hace por recuperar valores que mucho tienen ver tienen con el bienestar y el respeto del medio ambiente no tiene por qué darse una relación directa entre ambos. Actividades que se realicen de una forma masiva por el número de personas que participan, utilizar medios de transporte que perjudiquen el medio ambiente o actividades que alteren el ecosistema no podrían tener lugar dentro de la filosofía del turismo Slow.

¿Tiene sentido conocer muchos destinos en poco tiempo?

Todo depende del tiempo. La filosofía de viaje más acertada y que más se relaciona con el ritmo que define al turismo Slow defiende que los destinos deberían de conocerse de dentro a fuera. Esto quiere decir que en función del tiempo que dure nuestro viaje dispondremos de más días para adentrarnos en el destino y por consiguiente conocer más lugares. Sin embargo, no es lo mismo visitar cuatro puntos separados entre sí y dedicar unas horas a cada visita que disponer de tiempo suficiente como para recorrer esos mismos lugares y disfrutar de su gente, su comida y sus costumbres. Así, de esta forma el viaje cobra sentido. En definitiva, siempre nos aportará mucho más visitar menos y con más detalle que mucho y rápido.

¿Hablaríamos sobre algo parecido a una experiencia artificial?

¡Ni mucho menos se corresponde con una experiencia artificial!

Siempre he defendido la postura de que las experiencias en turismo no se crean, se encuentran. El movimiento Slow aparece como una filosofía de viaje más que como una tipología con nombre propio. Es un modo de vida en su más pura esencia cuyo objetivo es que seamos nosotros mismos quienes encontremos las situaciones reales y auténticas durante el viaje y que no tengamos que recurrir a las experiencias artificiales. El objetivo es vivir como lo hacen los locales, evitar estereotipos y clichés para conocer de esta forma el lado más real del destino.

¿En que pueden ayudar las nuevas tecnologías al turismo Slow?

Hemos pasado de que las agencias de viaje nos planifiquen y gestionen el viaje a que seamos nosotros mismos quienes lo hagan en un tiempo récord. Hoy por hoy podemos planificar un viaje a las Antípodas sólo con las aplicaciones que puedes descargarte en tu Smartphone. Además, blogueros y amigos virtuales te darán los consejos que buscas para que no te falten los mejores restaurantes. Las nuevas tecnologías nos permiten utilizar herramientas con las que conectar con cualquiera esté donde esté y sea cual sea el servicio que ofrezca. Intercambiar casas, compartir coche, comparar precios de billetes de avión, intercambiar trabajo por alojamiento, reservar una habitación… Son miles las opciones que las nuevas tecnologías ofrecen a la hora de planificar un viaje. Además, estas nuevas opciones de búsqueda de información y planificación de viajes casi siempre vienen asociadas a alternativas mucho más excepcionales y auténticas que las encontradas de la manera tradicional. Es mucha la información que comparten con los viajeros los propios locales, principales proveedores de servicios turísticos, a través de las nuevas tecnologías. Esto es sin duda lo más alucinante en todo esto.

1 comentario en “¿Qué es el turismo Slow o turismo lento?”

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